Las pruebas de tarjetas (también conocidas como carding o pruebas de cuentas) son un tipo de fraude en el que los ciberdelincuentes utilizan redes de bots automatizadas o scripts para probar la validez de números de tarjetas de crédito robadas en la pasarela de pago de un comerciante.
Cómo funcionan las pruebas de tarjetas
Los estafadores compran listas masivas de datos de tarjetas de crédito robadas en la dark web. No saben qué tarjetas siguen activas, por lo que programan bots para realizar miles de compras pequeñas y de bajo valor (a menudo de $1 o $2) en el sitio web de un comerciante desprevenido. Si una transacción se realiza correctamente, saben que la tarjeta es válida y la utilizarán para robos mayores y de alto valor en otro lugar.
El impacto en comerciantes y adquirentes
Las pruebas de tarjetas son devastadoras. Inundan la pasarela de pago del comerciante con solicitudes de autorización, lo que aumenta las tarifas de transacción. Peor aún, las inevitables contracargos de las tarjetas robadas dispararán la relación de contracargos del comerciante, poniendo a su banco adquirente en riesgo de multas de las redes de tarjetas.
Detección de señales de estafa externas con Onlayer
Si bien los comerciantes deben proteger sus pasarelas, los bancos adquirentes deben monitorear las consecuencias. Onlayer analiza el sentimiento público y el comportamiento operativo, identificando hasta 3 veces más señales de riesgo de fraude que las fuentes internas solas. Al detectar etiquetas de estafa externas y caídas repentinas en las calificaciones públicas, Onlayer alerta a su equipo de riesgos sobre comerciantes que sufren activamente de fraude o lo facilitan.
