Una empresa fantasma es una entidad corporativa que existe casi enteramente en papel. Típicamente no tiene oficina física, operaciones comerciales activas ni activos significativos. Si bien las empresas fantasma pueden usarse legalmente (por ejemplo, para poseer propiedad intelectual, facilitar una fusión o proteger la privacidad), son utilizadas abrumadoramente por actores maliciosos para ocultar identidades, evadir impuestos y lavar dinero.
La Amenaza para los Procesadores de Pagos
Los estafadores frecuentemente establecen complejas redes de empresas fantasma en múltiples jurisdicciones extraterritoriales internacionales para ocultar el verdadero Propietario Beneficiario Final (PBF). Si un banco adquirente abre sin saberlo una cuenta de comerciante para una empresa fantasma ilícita, se vuelve cómplice en el lavado de dinero.
Exponiendo Estructuras Ocultas con Onlayer
Revisar manualmente los registros extraterritoriales es increíblemente ineficiente. Onlayer adapta dinámicamente sus parámetros de selección para cumplir con las expectativas regionales de AML en más de 150 países. Al integrarse sin problemas con proveedores de datos globales, Onlayer detecta PEPs, descubre verdaderos PBF e identifica medios adversos graves al instante durante el proceso KYB.
